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Una termeña voluntaria en el Mundial de Fútbol 2026

Jimena Castillo forma parte del grupo de voluntarios que despliegan las banderas en las ceremonias previas de cada partido en el mítico estadio Azteca.

Para muchos, el sueño es estar en el mundial de fútbol como espectador o como jugador o parte del cuerpo técnico de algún equipo, pero, como en el caso de Jimena Castillo, ella cumplió un sueño al ser voluntaria en la competencia oficial de la FIFA en la ciudad de México, capital de los Estados Unidos Mexicanos.

Se trata de una joven oriunda del barrio Herrera El Alto, profesora de Educación Primaria, quien a causa del amor recaló en territorio mexica hace dos años. Allí, casada con un mexicano jamás imaginó que la vida le depararía una sorpresa tan grande.

El mundial que se disputa en tres países de América del Norte (Canadá, Estados Unidos de Norteamérica y en Estados Unidos Mexicanos) le dio la posibilidad de ser parte del circo nada más y nada menos que en el mítico estadio Azteca, donde se supo coronar campeón Diego Armando Maradona en la competencia del año 1986.

Consultada sobre cómo comenzó su vinculación con el voluntariado de la FIFA, Jimena contó: «El proceso para ser voluntaria en la FIFA empezó desde el año pasado, en 2025, te inscribías directamente en la FIFA y se inscribieron más de 1 millón de voluntarios alrededor de todo el mundo para participar en las tres sedes. Y a partir de ese momento tenías que hacer diferentes entrevistas, pasar por diferentes fases, y a me pasaba de que, hasta noviembre, diciembre del año pasado no me daban respuesta, entonces me sentía un poco triste, un poco decepcionada, pero llegó a mediados de diciembre aproximadamente la confirmación de que había pasado a la siguiente etapa en donde ya era la entrevista presencial acá en un centro de voluntarios en la ciudad de México«.

En medio de miles y miles de postulantes -como ella lo cuenta- «algo vieron en seguramente (expresó sonriente), entonces pude pasar a la siguiente a la siguiente fase en que ya directamente te asignaban el rol y podías estar en muchísimos lugares, tanto en la ciudad como adentro de del estadio en sí».

La confirmación final tardó unos meses, recién en marzo de este año, donde le dijeron cuál era el rol que iba a cumplir. «Justo 4 días antes de viajar a la Argentina, que ya teníamos planeado viajar a Las Termas, me asignaron ya el rol que es de voluntarios en las en las ceremonias previas a los partidos».

La representante de Las Termas de Río Hondo es quien junto a otros jóvenes ingresan las banderas gigantes en las ceremonias previas a cada partido (cinco en total) a disputarse en la sede mexicana.

Respecto a las sensaciones al pisar el césped del glorioso estadio donde el seleccionado nacional venció a Alemania para obtener su segunda estrella, Castillo sostuvo: «El día lunes antes de la inauguración fue en el mismo estadio Azteca, que realmente fue algo emocionante que nosotros pisamos el césped antes que los jugadores, incluso. Entonces es algo increíble y algo que es muy emocionante también, que yo no pude contar la emoción, sinceramente. Es llegar ahí y aunque el estadio esté vacío, es realmente imponente […] llegar ahí saliendo del túnel, como si fuese yo una jugadora también, saliendo del túnel, ver todas las luces, porque si bien el partido fue de día (en referencia al cotejo inaugural México – Sudáfrica) es realmente imponente estar ahí, te sentís ser parte de algo tan grande, muchísimo más grande que uno mismo».

Los voluntarios participan de forma gratuita, acotó Castillo. «El mejor pago es poder vivirlo, poder ser parte de algo tan inmenso y sobre todo poder, en mi caso, poder representar a mi país, que lo llevo con tanto orgullo, a mi provincia, Santiago del Estero, y sobre todo también a mi ciudad, Las Termas de Río Hondo» concluyó.

La entrevista completa:

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